POEMA DE MAR EN ALBORÁN

E

 

  Atravieso el Mar de Alborán

en un ferry,

desde Melilla hasta Almería.

  Por la borda de estribor

se ve la mar rizada,

con blancas espumillas

que parecen alejarse del Atlántico.

  Los dos azules, el hondo de la mar,

y el claro de los cielos,

me hacen ambos, juntamente, compañía

  El tórrido sol del verano

y del poniente la fresca brisa,

componen una estampa viva,

que le sirven de ventanal

de par en par abierto,

al alma en tránsito mía.

  De vez en cuando,

agua hendida por la proa

hasta mi rostro sorprendido salpica.

  Asomado al mundo así,

con las manos sobre el alféizar

de esta ventana marina

contemplo esta metáfora

de la libertad y de la vida,

que es el mar abierto

de horizonte y lejanía.

  He visto delfines

que se sumerjen a proa,

jugando a pasar bajo la quilla.

Y he visto a la bruma

convertirse en quebrados perfiles

de costa y serranía.

  Me he sentido bien,

contemplando la estela

que el barco, por su popa,

sobre la mar dejando iba,

como largo velo de novia,

ornado con primores de encajes,

y labrado en bordados y puntillas.

  Novia feliz era la nave,

Novio aguerrido el oleaje.

Testigo era yo.

Oficiaba, serena, la Poesía.

Un comentario a “POEMA DE MAR EN ALBORÁN”

  1. Mar dijo:

    Leyendo tu hermoso poema, has conseguido que haya participado en ese hermoso viaje.

Dejar respuesta

Tu debes autenticarte para enviar comentarios.