Archivo para la categoría 'Vida'

LOS AMORES IMPOSIBLES

Lunes, 5 Noviembre, 2007

    FRIENDS  

  En la memoria sentimental de todos, no sólo de los cinéfilos, se halla la terrible escena aquella, de Casablanca, en la que la chica se va con el buen hombre aquel, el húngaro antinazi, y deja a Bogart, que no me importa cómo se llama en la película, en el neblinoso aeropuerto africano, acompañado del gendarme que le dice aquello sobre el comienzo de una gran amistad. Bueno, pues a eso es a lo que llamo amores imposibles. No sé si el tema era un pretexto para memorar la escena o al revés, la escena mera entrada al tema.        

Yo no sé hasta qué punto toda la gente o una mayoría ha tenido, o tiene, amores imposibles en su vida. Así, a botepronto, parece que no. Que esa especie es exclusiva de los grandes protagonistas de la Historia, de la Literatura y Cine. Pero a lo mejor, no. Aunque mejor sería decir que a lo peor. Es lo malo de lexicalizar las frases, pueden significar exactamente lo contrario de lo señalado. El caso es que Casablanca marcó territorio. Todos los guionistas desde entonces conocen la potencia narrativa de un amor imposible, y procuran colocar uno en sus creaciones. Se desata una cierta energía, catártica o así, en el espectador, que va desde la pena, a la asunción de que la realidad es dura aun para los grandes personajes.                    

 Algo así experimenté yo cuando la serie aquella de Doctor en Alaska. Imposible hacer caer en amor a la piloto O´Connell y al Doctor Fleishman, el neoyorkino judío exiliado en aquel pueblo de frío y solidaridad. Nunca abandoné la esperanza de que al final fueran felices y comieran perdices. Me sentía como el viejo aquel de Luis Sepúlveda, que leía novelas de amor, sólo novelas de amor. Pero no pudo ser. Y quiero creer que no fue por la egoísta voluntad del guionista. Sentí el extravío amoroso como mío. Lo mismo para el pobre atontolinado Ross y la lindísima Rachel de Friends…                   

  Otro tanto ha pasado recientemente con el Dr. House y Cameron, la dulce y preparada médico de la serie. Y al final… nada. Gana la cínica histeria del solitario genio cascarrabias. Siempre habrá un trovador, masculino o femenino, que tenga un amor imposible en su vida, y sepa, eternamente, rendirle culto secreto. Por eso existen el cine y las novelas. Vale.