
Dámaso Alonso
(1898-1990)
Nació y murió en Madrid. Se le puede considerar bajo tres categorías: la de profesor, la de crítico literario y la de poeta. Como Profesor universitario tuvo gran renombre. Como crítico se le considera como el principal investigador de la Generación del 27. Y como poeta, aunque muy bueno, quizás haya que considerarlo como el de menor trascendencia de los que forman el grupo de su generación: Federico García Lorca, Luis Cernuda, Jorge Guillén, Pedro Salinas, Gerardo Diego, etc.
Fue director de la Real Academia y obtuvo el Premio Cervantes en 1978. Sus estudios de Estilística son de gran trascendencia y sus trabajos críticos se basan en un análisis fundamentalmente lingüísticos.
En cuanto a su poesía se podrían distinguir fácilmente dos períodos claves: el primero, a imitación de Juan Ramón Jiménez, se distingue por la fase de la “poesía pura”. Aquí se preocupa más por la forma que por el contenido, una poesía más bien sencilla sin grandes compromisos sociales. En el segundo período, Dámaso Alonso rompe con estos moldes para entregarse y lanzarse de lleno a una nueva modalidad formal versolibrista y de unos contenidos sociales y morales desgarradores. Estamos en la época de la Guerra Civil española y el poeta se hace eco de los disturbios y atrocidades humanas de la misma. Esto se refleja en particular en sus dos obras maduras: “Los hijos de la ira” y “Hombre y Dios”.
Poema: Sobre la libertad humana:
Qué hermosa eres, libertad. No hay nada
que te contraste. ¿Qué? Dadme tormento.
Más brilla y en más puro firmamento
libertad en tormento acrisolada.
¿Que no grite? ¿Mordaza hay preparada?
Venid: amordazad mi pensamiento.
Grito no es vibración de ondas al viento:
grito es conciencia de hombre sublevada.
Qué hermosa eres, libertad. Dios mismo
te vio lucir, ante el primer abismo
sobre su pecho, solitaria estrella.
Una chispita del volcán ardiente
tomó en su mano. Y te prendió en mi frente,
libre llama de Dios, libertad bella.
Fuente:
http://www.los-poetas.com/a/damaso1.htm