Archivo para Enero, 2009

Del libro al cine, un viaje peliagudo.

Viernes, 30 Enero, 2009

Escritores y cineastas debaten la adaptación de guiones, una vieja controversia - El paso de la novela a la película plantea una pugna entre fidelidad y ‘traición’.

john_hurt_elijah_wood_fotograma_crimenes_oxford.jpg

John Hurt y Elijah Wood, en un fotograma de ‘Los crímenes de Oxford’

Tras el marcado protagonismo de los guiones adaptados en las candidaturas de los Premios Goya que se concederán este domingo subyace la eterna -y muy espinosa- cuestión del trasvase entre la literatura y el cine. El salto del libro a la película constituye un camino lleno de trampas, en el que el guionista se enfrenta irremediablemente a la cuestión: ¿dónde acaba la fidelidad y dónde empieza la interpretación? O, de otra forma, ¿tiene el autor la última palabra?

Álex de la Iglesia, cuya película Los crímenes de Oxford, basada en la novela homónima del argentino Guillermo Martínez, es candidata este año al Goya al mejor guión adaptado, cree que la regla número uno es no hablar con el escritor: “Al principio sientes veneración por la obra y te obsesionas con ser fiel, pero en una segunda fase le tienes que perder el respeto y tener la libertad necesaria para hacer la película como si no existiera la novela”, asegura.

Para el director, igual que para Elvira Lindo, es más difícil adaptar una novela que escribir un guión original. Lindo habla en su doble calidad de guionista y de autora cuyas obras han sido llevadas al cine. Ángeles González-Sinde lo ha hecho con Una palabra tuya, que compite con Los crímenes de Oxford por el Goya al guión adaptado. “El que ha escrito la novela y adquiere un compromiso con la productora tiene que dejar de lado su vanidad y confiar en las buenas intenciones del cineasta”, dice la escritora. Eso sí, reconoce que ha aprendido mucho desde su primera adaptación de Manolito Gafotas: “Ahora sé que hay que estar encima, que los agentes tienen que estar encima. Con el primer Manolito firmé un contrato leonino porque me hacía mucha ilusión llevarlo al cine. Luego quisieron hacer la segunda película, y como yo prefería esperar, la hicieron sin mí. Ahora sí que miro el contrato con lupa, con cláusulas incluso para que no se altere la naturaleza de los personajes, aunque todo eso sigue siendo muy resbaladizo”.

Imma Turbau, cuya primera novela, El juego del ahorcado, ha sido llevada al cine por Manuel Gómez Pereira, con guión de éste y de Salvador García Ruiz, se ha cuidado desde el principio. “La negociación la llevó mi agente, Balcells, y duró como un año. El contrato de cesión de derechos tiene 17 páginas e incluye hasta cláusulas como el porcentaje que me llevaría en caso de versión americana”, indica.

Y es que la historia del cine está plagada de desencuentros entre escritores y guionistas. En la pasada década, Javier Marías y los Querejeta (Elías como productor y su hija Gracia como directora), mantuvieron una agria disputa por El último viaje de Robert Rylands, una película inspirada en la novela de Marías Todas las almas. El escritor les denunció por incumplimiento de contrato y los tribunales le dieron la razón en 1998 porque no se le garantizó “el respeto de la adaptación cinematográfica al espíritu de la obra”. Hoy, el escritor defiende que él había firmado un contrato para la adaptación de la novela entera, “no de una página o incluso una frase”. Desde entonces, ha rechazado las ofertas de llevar al cine otras obras suyas, como Mañana en la batalla piensa en mí o Corazón tan blanco. “Creo que no se prestan mucho porque son novelas en las que la voz narrativa es tan importante como la historia, como el argumento, y creo que sería imposible llevarlas al cine”, explica.

En su opinión, uno de los principales problemas de la adaptación de novelas es que se pierde material. “El planteamiento suele ser cómo empequeñecer la obra, cómo reducir y, por tanto, es un empobrecimiento. Eso no quiere decir que las películas adaptadas sean peores; a veces es al revés: de una novela mediocre sale una gran película. De lo que sí soy partidario es de que se guarde fidelidad al espíritu de la obra literaria. Pero eso es algo evanescente y, ¿quién lo define? Quizás los propios autores. Yo creo que al cabo del tiempo se olvidan los argumentos, pero lo que quizás permanece es una especie de clima, una atmósfera”, dice. El último viaje de Robert Rylands fue la única experiencia de Gracia Querejeta en la adaptación y ésta “se abstiene de hacer comentario alguno”.

“Comprendo que Javier Marías se enfadase tanto”, dice Antonio Muñoz Molina, que ha visto varias obras suyas adaptadas al cine: El invierno en Lisboa, Beltenebros, Plenilunio… “En España la única propiedad que se pone en duda es la intelectual”, afirma. Y eso que asegura que, en su caso, los guiones adaptados de sus novelas le gustaron. Aunque admite que antes era “más dejado” a la hora de ceder sus derechos y, de hecho, ha rechazado la oferta que le han hecho para llevar al cine otra obra suya, Carlota Feinberg. “No hay nada intrínsecamente difícil en adaptar novelas al cine. John Huston, uno de los grandes, hizo excelentes adaptaciones en Los muertos, La jungla de asfalto o El tesoro de Sierra Madre, por ejemplo. Hay que tener talento para hacerlo. El problema en el cine español es la obsesión de los directores por ser autores. Hay pocas personas con capacidad para dirigir y para escribir al tiempo”.

El director Vicente Aranda es un veterano en la adaptación de novelas y tiene claro que tiene que haber una línea divisoria clara entre el autor y el cineasta. “Si el contrato con el autor dice que tiene que revisar lo que yo hago, no me interesa. Yo tengo que tener la libertad de hacer mi interpretación y ésa es la que voy a contar”, afirma rotundo. ¿Fidelidad a la obra original? “Eso es relativo. Hay que traicionar para ser fiel. Si no traicionas la novela no puedes serle fiel porque está escrita con unas coordenadas distintas a las del cine”.

Sus discrepancias con los autores de las novelas que ha adaptado han sido notorias. En La pasión turca, de Antonio Gala, el director consideró que la protagonista no tenía por qué suicidarse al final. Sin embargo, el autor insistía que en que era, como había escrito, inevitable. “Así que rodé dos finales, que son los que se pueden ver en DVD y en televisión cuando se pasa la película”. No sólo eso. Gala calificó el guión de “árbol sin hojas”. “Pero es que un guión no es literatura”, replica Aranda. “Es otra cosa, son telegramas enviados a técnicos y actores”.

Del novelista Juan Marsé, autor de Si te dicen que caí, otra adaptación de Aranda, recibió críticas por el excesivo erotismo de la película y, en el caso de Canciones de amor de Lolita’s Club, del mismo autor, el director hace autocrítica: “Fallaron dos cosas: la elección de los actores y que el pulso narrativo de la novela es malo y yo no fui capaz de levantarlo en la película”.

González-Sinde cree que a lo que hay que ser fiel cuando se lleva una novela al cine es no tanto a los acontecimientos como a las posiciones morales, a la forma de ver el mundo de los personajes. “Pero llega un momento en que tienes que guardar la novela en un cajón porque las herramientas de la literatura son tan opuestas a las del cine que puede ser mala consejera”. David Planell, que acaba de terminar su primer largo, La vergüenza, y trabaja en la adaptación de Un burka por amor, de Reyes Monforte, cree que el respeto a la literatura puede ser inútil para hacer una película: “Hay que ser respetuosos con la filosofía de la historia, pero a veces la estructura de la novela o el tratamiento de los personajes son inoperantes en cine”.

¿Qué diferencia la novela del guión? “En la obra el tiempo y el espacio son dominio del autor: lo que él resuelve en un párrafo, en cine pueden ser diez escenas o ninguna. No hay tanta libertad para ir hacia atrás y hacia adelante en el tiempo”, señala Manuel Gómez Pereira. Además están los diálogos, que en novelas muy narrativas como El juego del ahorcado deben ser inventados para el cine: “Partes de cero. Te tienes que acercar a los personajes desde su situación”. Pero en el paso de la novela al cine también hay algo que se gana: “Al escribir cuesta un mundo presentar a los personajes, pero el director coloca la cámara y ya está”, dice Guillermo Martínez.

Fuente: elpais.es

Lo que vio Galileo al mirar el Universo.

Jueves, 22 Enero, 2009

Científicos pretenden abrir la tumba del astrónomo italiano para extraer su ADN y averiguar si sus problemas de visión influyeron en sus hallazgos.

Galileo Galilei (1564-1642), considerado el padre de la astronomía moderna y un hereje por la Inquisición por sostener que la Tierra giraba alrededor del Sol, sufrió graves problemas de visión en la segunda mitad de su vida, quedando totalmente ciego dos años antes de morir. Un grupo de científicos británicos e italianos quiere exhumar los restos del astrónomo y someterlos a pruebas de ADN para determinar si ese mal afectó a sus teorías sobre el Universo.

El presidente de la Academia Oftalmológica Internationalis y especialista del Hospital Addenbrooke de la Universidad de Cambridge, Peter Watson, ha estudiado la letra del científico, sus cartas y dibujos, y sospecha que pudo padecer miopía en uno de los ojos, uveítis (inflamación de la túnica úvea) o un glaucoma de ángulo estrecho. Según Watson, Galileo no desarrolló ninguna de estas dolencias, de padecerlas, por mirar el Sol, sino por una serie de desórdenes sistémicos, aquellos que involucran a varios órganos o a todo el cuerpo y que también afectan a la visión, incluyendo el ataque que sufrió cuando era joven y que le dejó temporalmente sordo y las severas hemorragias y la artritis que le obligaron a guardar cama durante semanas.

El director del Museo de Historia y Ciencia de Florencia, ciudad en la que está enterrado el genio italiano, Paolo Galluzzi, cree que uno de los errores de Galileo atribuibles a sus problemas de visión y al primitivo telescopio utilizado fue su creencia de que Saturno tenía dos lunas. “Una prueba de ADN nos permitirá determinar en qué medida este mal podría haberle ‘confundido”, ha dicho Galluzzi. “Si descubrimos qué le ocurría exactamente podremos formular modelos matemáticos que simulen mediante ordenador los efectos que habrían tenido esos problemas de visión en lo que él contempló, usando un telescopio de las mismas características”, ha resaltado.

Galileo fue enterrado en la Basílica de la Santa Cruz de Florencia un siglo después de su muerte. Previamente, sus restos mortales habían permanecido escondidos en un campanario porque la Iglesia se oponía a un entierro público. Sus restos fueron sepultados junto a los de uno de sus discípulos, Vincenzo Viviani, y los de una mujer anónima. Galuzzi y otros científicos creen que estos últimos restos pertenecen a uno de los tres hijos ilegítimos de Galileo, Sor María Celeste, una monja que murió a los 33 años. Ésta fue objeto del éxito de ventas La hija de Galileo, firmado por la escritora de libros de divulgación científica Dava Sobel. Las pruebas de ADN también podrían determinar si María Celeste fue efectivamente su hija.

Galluzzi ha afirmado que están esperando los permisos pertinentes de la Iglesia católica para exhumar al genio. De ser obtenida la autorización, un comité formado por historiadores, científicos y médicos acometería el ambicioso proyecto.

Fuente: elpais.es

La inteligencia colectiva se pone al servicio de la ciencia a través de Internet.

Viernes, 9 Enero, 2009

La Universidad de Washington invita a los internautas a resolver rompecabezas para contribuir a comprender las proteínas y ayudar a salvar vidas - Sigue los pasos de Seti@Home y Rosetta@home -.

Participar activamente en la lucha contra el cáncer, el sida y otras enfermedades graves, ya es posible sin salir de casa, sin tener conocimientos específicos y sin proporcionar contribuciones económicas. Tan sólo hay que convertir el propio ordenador en un nudo bioinformático doméstico. Dicho así parece complicado, pero en la realidad es un juego, gracias al proyecto Foldit, una iniciativa del Departamento de Bioquímica de la Universidad de Washington, en Seattle.

Foldit estudia cómo se autoensamblan las proteínas, una de las claves de la biofísica molecular moderna. “Actualmente la predicción de la estructura de las proteínas es una de las áreas más significativas de la bioinformática y la química teórica”, asegura David Baker, uno de los responsables del concepto y diseño de Foldit.

Su objetivo, predecir la estructura tridimensional de las proteínas (estructura terciaria), a partir de su secuencia de aminoácidos (estructura primaria), resulta de gran importancia en medicina (por ejemplo, en el diseño de fármacos o para comprender enfermedades como el Alzheimer) y biotecnología (por ejemplo, en el diseño de nuevas enzimas).

Para participar en los desafíos de Foldit tan sólo hay que registrarse e instalar en el propio ordenador un programa, que se descarga desde la web del proyecto. A partir de entonces se interviene en las pruebas, que son símiles a puzzles o a una especie de Tetris en 3D y tienen varios niveles de dificultad. La participación puede ser individual o colectiva: los que trabajan solos se denominan soloists y los que lo hacen en grupo, evolvers. “Los participantes juegan con las representaciones informáticas de proteínas reales y, sin necesidad de tener el mínimo conocimiento de biología molecular, su contribución puede ser determinante”, afirma Baker. La colaboración de los internautas alrededor del mundo es importante, porque a medida que la longitud de una cadena de proteína aumenta, el número de posibles formas en que se puede ensamblar también se multiplica exponencialmente.

Vídeos de la proteína

El proyecto incluye clasificaciones de los desafíos con sus puntuaciones y perfiles de los participantes. Cada vez que se consigue completar un puzzle, se genera un vídeo que relata cómo la proteína ha evolucionado hasta su estado final. “Estos vídeos serán especialmente útiles para la estrategia de los jugadores que quieren alcanzar la mayor puntuación”, asegura Zoran Popovic, otro integrante del equipo, que cuenta con más de 20 investigadores.

Foldit, que suma ya más de 50.000 participantes, ha sido recibido con entusiasmo en la comunidad científica.

El proyecto, que aprovecha el concepto de inteligencia compartida característico de las redes colaborativas online, tiene sus raíces en el programa Folding@home, concebido en 1999, por el profesor Vijay Pande de la Universidad de Stanford, que sigue funcionando a todo ritmo desde entonces. Como en el caso de SETI@home de la Universidad de Berkeley -con cuatro millones de colaboradores- Folding funciona utilizando los tiempos muertos del procesador de los ordenadores de los voluntarios, sólo que en vez de buscar vida extraterrestre, busca remedios para enfermedades, realizando cálculos de proteínas. Cuando termina el cálculo de una determinada proteína, el programa se pone en contacto con el servidor central para enviarle los resultados obtenidos y recibir otro encargo.

Para aumentar la implicación del colaborador remoto, el programa le permite conocer varios datos acerca del proyecto en que está ayudando, como el nombre de la proteína, el número de proteínas que ha calculado su ordenador y el estadio en qué se encuentra el trabajo.

Sin embargo, el precursor más directo de Foldit es Rosetta@home, un proyecto creado en 2005, por el mismo grupo de investigadores, que intenta comprender la estructura de las proteínas, así como la piedra homónima que permitió descifrar los jeroglíficos de los antiguos egipcios. Actualmente Rosetta@home cuenta con 200.000 colaboradores.

FOLDIT: http://fold.it FOLDING@HOME: http://folding.stanford.edu ROSETTA@HOME: http://boinc.bakerlab.org/rosetta

Fuente: elpais.es

 

El roscón más “dulce” reporta a una joven 500 euros escondidos en la nata.

Miércoles, 7 Enero, 2009

La joven Noelia Prieto, vecina de la localidad leonesa de Valcavado del Páramo, ha disfrutado estos días probablemente del roscón de reyes más ‘dulce’ de su vida, al hallar en la nata un premio de 500 euros que previamente habían escondido los reposteros de una confitería de La Bañeza (León).

“¡Que me han tocado los 500 euros!”, es lo primero que oyó el dueño del establecimiento, Manuel Antonio González, en la noche del 5 de enero, cuando a las 22.30 horas, justo antes de cerrar, sonó el teléfono de la Confitería Conrado de La Bañeza.

La afortunada es una clienta habitual de la confitería, que compró su roscón el día 4 de enero.

“La cuesta de enero va a ser hacia arriba”, ha asegurado la afortunada, que ya ha vuelto por la confitería para hacer su primera inversión del premio: pasteles y pastas para celebrar con sus más allegados el inesperado regalo de Reyes.

La agraciada ha dicho al dueño y a los trabajadores del comercio que el dinero lo empleará en comprarse “algo que le quedará de recuerdo de la confitería”.

En realidad, el billete de 500 euros que se encontró la joven en el roscón de reyes era una réplica, pero que le dará derecho a recibir mañana el billete auténtico.

 

 

Fuente: laopiniondemurcia.es

Tetris contra los malos recuerdos.

Miércoles, 7 Enero, 2009

Un estudio afirma que jugar al famoso videojuego reduce el estrés postraumático.

Científicos de la Universidad inglesa de Oxford han realizado un experimento que ha demostrado que el videojuego del tetris, consistente en encajar piezas multicolores, reduce el estrés postraumático, según informa la cadena británica BBC.

El experimento consistió en enseñar a cuarenta voluntarios una serie de imágenes perturbadoras. Después el grupo fue dividido en dos. Veinte de los voluntarios se pusieron a jugar al tetris media hora después del visionado, mientras que el resto no hizo nada.

El Desorden de Estrés Postraumático (PTSD, en sus siglas en inglés) es un trastorno psicológico que sobreviene como consecuencia de la exposición a un hecho que causa un fuerte choque emocional y una de sus principales características son los flashbacks que sufre la persona, el recuerdo involuntario de las imágenes, los sonidos o los olores del acontecimiento en cualquier momento de la vida cotidiana del afectado.

El experimento demostró que los voluntarios que jugaron al tetris tras ver las imágenes sufrieron menos episodios de flashbacks que los otros. Según sus autores, quizás hubo menos flashbacks porque el videojuego interfirió en la forma en que se crean los recuerdos “al competir con éstos por los recursos del cerebro para la información sensorial”, ha dicho la doctora Emily Holmes. No obstante, Holmes ha reconocido la dificultad de trasladar esto a pacientes reales y ha dejado claro que “no estamos diciendo que la gente con PTSD debería jugar al tetris, sino que pensamos que su uso abre nuevas vías para entender cómo trabaja el cerebro y cómo genera esos flashbacks“.

El profesor David Alexander del Centro de Investigación sobre el Trauma de Aberdeen (Escocia) ha señalado que es imposible simular un acontecimiento tan traumático como lo es aquel que provoca el PTSD. “Los voluntarios sabían que algo iba a ocurrir, pero no iban a sufrir daño alguno; un auténtico acontecimiento traumático es diferente en intensidad, y normalmente es completamente inesperado y marca por los sentimientos que el individuo experimenta de pérdida de control”, ha manifestado. Y ha añadido que el estrés postraumático es detectado normalmente semanas después del suceso, más que en las horas inmediatamente posteriores, y es muy difícil prever qué personas son más propensas a desarrollarlo.

El tetris es un puzzle electrónico inventado por Alekséi Pázhitnov en 1985 cuando estaba trabajando en la Academia de Ciencias de Moscú. Es uno de los videojuegos más conocidos del mundo.

Fuente: elpais.es