HISTORIA DE SANGONERA LA SECA
El término Sangonera, que comparten dos pedanías, diferenciadas por los calificativos de Verde y Seca, presenta varias versiones con respecto a su origen. Un primer grupo la hacen derivar de un sangriento combate entre tropas musulmanas y visigodas o cristianas. En este sentido Gumersindo Barrancos afirma que su nombre proviene de la palabra latina Sanguinaria, que por tradición oral, hace referencia a una batalla que enfrentó a moros y visigodos en el año 713. Francisco Jiménez , citando a Cascales, la hace derivar del enfrentamiento que, en el año 714, se produjo entre un ejército, dirigido por el Obispo D. Orpas y Amiramech, con los pobladores de la ciudad de Murcia.
Parece ser que ya durante la dominación árabe se dividían en dos partes las tierras del campo conocido por el nombre del río que las regaba, el Sangonera. Concretamente, en la descripción de Abelardo Merino hace del Reino de Murcia en época de Fernando III, se indica que después de Alcantarilla y dejando a la izquierda la Buznegra,…, mencionan los historiadores árabes los pagos de Sangonera la Verde y la Seca, tocándose al fin con Librilla. Esta distinción se reflejaría en el Repartimiento realizado por Alfonso X el Sabio, otorgándose, según Gumersindo Barranco, a la Seca el nombre de Albar como referencia a sus tierras blancas y de secano. No obstante, el Albar de Sangonera es descrito por el profesor Torres Fontes al referirse a la quinta partición de tierras (1272-1273)señalando que en él se distinguían…. cuatro grandes alquerías, conjuntamente con otras más pequeñas, que parecen corresponder a la actual división de Sangonera la Verde y la Seca. Junto a estas tierras se encontraba la alquería de la Buznegra, en cuyos cerros afirmaba Cascales solían enterrarse los reyes moros de Murcia.
Dadas las características geográficas del territorio, inicialmente, tuvo mayor entidad el lugar conocido como la Buznegra, que a finales del siglo XIV, mantenía una extraña situación ya que era un señorío que tenía poder suficiente para ejercer su propia jurisdicción.
Posiblemente hacia el siglo XV, y por orden del cabildo catedralicio, se construyó la conocida ermita de Belén, que es sin duda el templo más antiguo de la pedanía.
En el Siglo XVI, concretamente en el año 1501, las Salinas Reales de Sangonera, a las que se llegaba una vez cruzado el puente romano ó Puntarrón, pasaron a propiedad del Concejo de la ciudad de Murcia, aunque nuevamente adquirirán la titularidad real en 1582 por decisión de Felipe II.
La primera unión de los pagos de Sangonera la Seca y la Buznegra, tiene lugar en el año 1617, cuando don Francisco de Rocamora y Tomás adquiere la jurisdicción de ambos lugares, convirtiéndose en señor de la villa a la que bautizará con el nombre de Villanueva de Sangonera.
En el Siglo XVIII, se produce nuevamente la separación de la Buznegra y Sangonera, manteniendo la primera una mayor importancia, tal como demuestra el hecho de que en 1713 la Bulnegra tiene la consideración jurídico-administrativa de Villa de Señorío Secular con el Alcalde Ordinario, mientras que Sangonera la Seca solo es considerada como Aldea de Realengo con Alcalde Pedáneo.
Con la llegada de las ideas liberadas nacidas con la Constitución de 1812 y llevadas a la práctica en el llamado Trienio Liberal (1820-1823) a Sangonera la Seca no se le concederá el derecho a constituirse en Ayuntamiento propio, teniendo que integrarse junto con Sangonera la Verde, en el Ayuntamiento de El Palmar, mientras que la Voz Negra, sobre la base de su historia como villa secular, se constituyó en Ayuntamiento, aun cuando solo contaba con 5 vecinos, unos 28 habitantes.
En los primeros años del siglo XX la pedanía es dividida en dos parroquias, la del Sagrado Corazón de Jesús, en la margen izquierda del río, y Ntra. Señora de los Angeles, en la margen derecha. Tras la guerra civil se integrará definitavemente la Voz Negra dentro de Sangonera la Seca, produciéndose un llamativo traslado de la población hacia los cerros de la Voz Negra siendo este el origen del principal núcleo de población de la pedanía. Desde la década de los 60 las cifras demográficas presentan diferentes altibajos como consecuencia de diversas disfunciones detectadas en su fijación. No obstante, a partir de los 90, se denota un claro movimiento ascendente, especialmente en la entidad singular de San José de la Montaña, y dentro de ella, en su núcleo de población que lleva el mismo nombre que la pedanía. Este incremento poblacional se refleja en el paso de los de los 3.746 habitantes de 1991 a los 4.213 de 1996.
El sector de actividad que mayor población ocupa es el de los servicios, seguido por la industria y la construcción. La agricultura mantiene una representación testimonial, configurándose como una actividad a tiempo parcial. No obstante, en su paisaje agrario encontramos alternancia de cultivos de secano, con predominio de olivo y almendro, y de regadío, que ocupa esencialmente el sector meridional de la pedanía, detectándose un incremento del área regada gracias a las aportaciones de agua procedentes del trasvase Tajo-Segura y a la explotación de acuíferos. La ubicación de la pedanía junto al eje de comunicación que conecta a la Región con Andalucía ha propiciado la apertura de numerosos hoteles y restaurantes, hecho que también se ha visto favorecido por la instalación en Sangonera la Seca de la Base Aérea que acoge la Escuela Militar ” Méndez Parada”.


